Dejemonos ya de tantas portadas
Leaos las maravillosas historias que cuentan nuestros cuerpos
Leaos las maravillosas historias que cuentan nuestros cuerpos
Deja que la magia brote en nuestra cama
Que solo conozcamos el aroma del fuego
Solo uno fue el pecado cometido
Ninguna fue la pena impuesta
Sin quererlo tuvimos que hacer penitencia
Dado el segundo pecado la pena hubo se ido
Música suena en mis oidos
Y como un regalo la escribo
Dedicada está a la que me hizo perder los estribos
Su pensamiento lleva por título
Yo ya recibí a cambio todo lo que tenía que recibir
No dí ni dos sextas partes de lo que tenía para dar
Bares solitarios seguirán siendo mi hogar
La lujuria y la pasión mi perdición
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